martes, 27 de agosto de 2013

RECONCILIACIÓN FORZADA

Anexpp-Iquique (Agrupación Nacional de Ex Presos Políticos-Iquique) piensa igual que la senadora Allende, porque mientras no halla verdad y justicia es imposible que se llegue a la reconciliación
La senadora chilena Isabel Allende, hija del fallecido ex presidente Salvador Allende, señaló este lunes que no cree en la reconciliación forzada entre los partidarios y detractores del golpe militar de 1973 que le costó la vida a su padre y a otros miles de compatriotas. En medio de un clima de revisionismo histórico al momento de cumplirse el aniversario número 40 del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, la senadora Allende se distanció de los llamados a reconciliación nacional que se han formulado. "Yo no creo en las reconciliaciones forzadas", dijo Allende, senadora por el Partido Socialista, "creo que las cosas no se pueden forzar. Yo creo que son proceso y lo que falta, para empezar, es mucha verdad", aseguró. "Realmente falta saber la verdad. Aquí ha habido por años un pacto de silencio, por años se obstruyó la justicia, ha costado muchísimo abrir paso a la verdad y a la justicia. Exigimos conocer la verdad. Es la única forma en que se deben cerrar los ciclos", afirmó la parlamentaria. También aseguró que los familiares de las víctimas del golpe de Estado y el gobierno militar "quieren una reparación que signifique reivindicar que estos casos no fueron aislados, que fueron producto de una política sistemática de agentes del Estado, pagados por el Estado. Ésa es la gravedad de la situación", dijo.
 "No creo en la reconciliación en la medida en que todavía hay gente que ni siquiera ha podido saber qué pasó con los restos de sus familiares detenidos desaparecidos", agregó Allende. Al acercarse la fecha del 11 de septiembre los canales de televisión chilena han comenzado la emisión de documentales donde se reviven tanto las circunstancias del golpe de Estado como la represión política y las violaciones a los derechos humanos durante el régimen militar. Esto ha provocado que surjan diversas declaraciones de políticos, historiadores, académicos y personajes destacados del país recordando sus impresiones sobre esos sucesos. Incluso la renuncia del presidente del consejo del Servicio Electoral y ex comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, debido a denuncias que lo involucraban en un caso de violación a los derechos humanos ha influido en el clima político en el país.
 Durante el golpe de Estado, las Fuerzas Armadas chilenas bajo las órdenes del              general Augusto Pinochet, derrocaron al presidente socialista Salvador Allende, iniciando un régimen militar que rigió hasta 1990. Durante esos 17 años de régimen militar, unos 200.000 chilenos pasaron al exilio, 30.000 fueron torturados por organismos de seguridad, otras 3.000 fueron ejecutados y 1.200  permanecen aun como detenidos desaparecidos.